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La escritora es nieta
de inmigrantes italianos y vascos por ambas ramas. La familia materna
provenía de un grupo acomodado de Navarra y, también en la Argentina,
tuvieron un muy buen nivel de vida.
Por herencia de clase, Bosco cumplía con todos los requisitos para
ser una señora de status, como se decía por entonces. Y hasta un
momento lo fue. “Esa calificación – se lamenta – significaba la
total ignorancia de mi lucha por dejar de ser una señora burguesa
y convertirme en una mujer independiente”. El suyo no fue un enfrentamiento
directo y político contra sus orígenes, sino una batalla mucho mas
lenta y sin aspavientos para preservarse de los mandatos y defender
su realización personal.
Bosco tenia poco mas de veinte años cuando publico sus dos primeros
libros de cuentos, el corazón de la princesa y el mayor triunfo
de Roberto Bradley, y no volvió a escribir desde que se caso hasta
que dejo de ser la señora de Gil.
Mientras estaba casada, se enamoro de otro hombre, como en los folletines
y las telenovelas, una carta de su amante cayo en manos de su esposo
por descuido. Un fallo judicial le quito la tenencia de los chicos
y ella solo pudo llevarse con ella al menor de sus tres hijos, los
otros dos se quedaron con el padre hasta que, poco después, murió.
. “Cuando pienso en la situación de la mujer en esos años me asombra
mi inconciencia – reflexiono mas tarde-. ¿Cómo pude pensar que la
situación seria entendida por nadie, ni siquiera por mi familia?”.La
autora recupero a todos sus hijos poco tiempo después, de señora
acomodada a viuda pobre, la frase que mas repetía por entonces era
“nos hundimos”, pero salio a flote.
Maria Angélica Bosco prefirió la vertiente clásica, la formula francesa,
porque introduce la psicología en la novela policial. La vertiente
inglesa averigua como se ha producido un crimen; la francesa indaga
sobre por que ha ocurrido. Y yo prefiero el porque al como. La violencia
de mis novelas es violencia interior. La causas del crimen, la locura,
la conducta criminal, son el leitmovit de mi creación policial.
Además mi formación literaria fue en literatura francesa; debo de
haber aprendido la cocision, porque los escritores franceses son
muy ceñidos.
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